Mi hijo tiene mordida cruzada ¿qué es eso?

mordida cruzada

La mordida cruzada es una maloclusión.

¿Qué es una maloclusión?

Maloclusión es cualquier alteración del crecimiento óseo del maxilar o de las piezas dentarias que impidan el correcto funcionamiento del aparato masticatorio. La mordida cruzada es la maloclusión más común, especialmente antes del recambio dentario. Entre un 10 y un 17% de las alteraciones de la son mordida cruzada.

¿En qué consiste la mordida cruzada?

Lo normal o correcto es que la arcada superior sobresalga de la arcada inferior, tanto por delante como por los lados. La boca es como una caja de zapatos, donde la tapadera es la arcada superior y la caja la inferior. Si la tapadera no encaja correctamente, nos encontramos con una mordida cruzada.

¿Cuándo debe tratarse?

En los casos de mordida cruzada es muy importante el diagnóstico  precoz, ya que se han descrito relaciones entre la mordida cruzada posterior y diversas patologías de la articulación temporomandibular, de ahí la importancia de vigilar a los niños en su etapa de crecimiento y consultar a un especialista ante cualquier duda. Es recomendable visitar por primera vez al ortodoncista entre los 4 y los 6 años.  En Clínica Boccio ofrecemos un plan de seguimiento gratuito, con revisiones semestrales o anuales, según la necesidad del niño, y en el que el doctor supervisa el desarrollo dentario y de la mordida para atajar a tiempo la maloclusión.

Un diagnóstico completo y adecuado a tiempo es vital para evitar complicaciones o tratamientos extensos una vez que se ha completado el desarrollo del niño. Además del análisis facial y de hábitos del paciente, el especialista realizará radiografías o moldes de la arcada para afinar al máximo en el diagnóstico y la planificación del tratamiento.

La complicidad del pediatra es imprescindible para detectar a tiempo la mordida cruzada. Hay que tener en cuenta que los resultados ortopédicos que se consiguen a edades tempranas, no son posibles a edades más avanzadas.

¿Qué debo observar en mi hijo?

Si la mandíbula superior no encaja en la inferior, sobresaliendo ligeramente, nos encontramos ante una mordida cruzada. El niño necesita visitar a un especialista que le oriente sobre qué hacer y cuándo comenzar.

Si cierran las muelas pero los incisivos (dientes delanteros) no llegan a tocarse, se trata de una mordida abierta. La mordida abierta tiene dos causas principales: hábitos nocivos (chuparse el dedo o usar chupete hasta edades avanzadas, etc)  y disfunciones linguales (no colocar la lengua correctamente en la boca) o respirar por la boca, lo que con el tiempo provoca un estrechamiento del paladar.

Los niños que se chupan el dedo después de la dentición pueden provocar que los dientes se desplacen hacia adelante, al igual que aquellos que colocan la lengua en descanso en la parte posterior de los incisivos (paletas).

La solución pasa por detectar a tiempo el problema y quitar esa costumbre. Si se ataja a tiempo, unos ejercicios en casa y la ayuda de un logopeda puede ser suficiente, aunque en algunos casos estos niños requieren de un tratamiento ortopédico. Se trata de hacer una especie de rejilla para que la lengua no repose sobre los incisivos y el niño se acostumbre a colocarla en el paladar, donde debe estar.

Si  los dientes no tienen hueco para salir alineados y se amontonan, el niño sufre apiñamiento. Es importante consultar a un ortodoncista para que recomiende qué pasos seguir y cuándo hacerlo.

Programe una visita anual con un especialista que tratará de despejar sus dudas y le ayudará a tomar las decisiones más beneficiosas para la salud de su hijo.

 

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