Mis dientes están desgastados … y ahora ¿qué?

bruxismo

El desgaste dental puede ser el resultado del roce diente contra diente en la masticación con el paso del tiempo, a causa de una fricción inadecuada por el mal encaje de las arcadas, como consecuencia de apretar excesivamente las mandíbulas (bruxismo) o por el efecto de agentes químicos externos.

Cuando el esmalte (la parte más dura) se desgasta, los dientes se vuelven sensibles y son más susceptibles de romperse, hasta el punto de ser necesario colocar coronas para evitar que se fracturen y/o duelan. El desgaste dentario puede ser de tres tipos: atrición, abrasión o erosión, en función de sus causas.

La atrición o desgaste del esmalte dentario por el roce de diente contra diente es normal por masticación e incluso por hablar y suele ser gradual. Cuando es excesivo se debe al bruxismo (rechinar los dientes por la noche) y suele tener como origen el estrés, una mala oclusión o la forma de dormir por la noche.

La abrasión es el desgaste por un objeto. La más común es por cepillarse los dientes demasiado fuerte o con un cepillo muy duro, aunque también puede estar ocasionada por comerse las uñas o por algún tipo de joyería (piercing) colocado en la boca.

La erosión o desgaste químico del esmalte dental es la principal causa de pérdidas de piezas dentales.

Puede deberse a agentes externos:

  • El consumo de bebidas gaseosas, isotónicas, alimentos ácidos o complejos vitamínicos con alto contenido en ácidos o de té y café es el principal factor externo de desgaste dentario.
  • Los factores ambientales también influyen, especialmente en personas que por sus circunstancias laborales se ven obligadas a estar expuestas a ciertos gases o sulfitos.
  • El consumo de sustancias estupefacientes desgasta de forma acelerada el esmalte dentario.

 

Agentes  generados por el propio organismo.

  • El reflujo gástrico afecta principalmente a los dientes posteriores o al interior de las piezas delanteras.
  • Los episodios de vómitos repetitivos, como en los casos de bulimia, es uno de los agentes internos más agresivo. Los ácidos del estómago afectan sobre todo a la parte anterior de los dientes.

 

Una buena higiene dental y evitar hábitos nocivos como consumir bebidas isotónicas o ácidas con regularidad pueden minimizar el desgaste dentario.

Una vez que notamos la aparición de desgaste dentario lo mejor es acudir a un especialista. El odontólogo recomendará la colocación de fundas o coronas para mejorar estética y funcionalmente, además del uso de férulas de descarga que frenen la erosión en los casos de bruxismo.

Si quieres más información, visita Clínica Boccio. La primera visita y el diagnóstico son gratuitos y podrás saber de mano de un profesional qué es lo mejor para tu caso.

3 comments to Mis dientes están desgastados … y ahora ¿qué?

  • ¿Sabías que se pueden trasplantar las encías?  says:

    […] encías finas o la edad, y a otros factores que la desencadenan, como el cepillado traumático, el bruxismo, la ortodoncia mal practicada, las coronas y los empastes mal […]

  • Salud bucodental y rendimiento deportivo  says:

    […] La tensión mandibular ocasionado por una mala oclusión o por bruxismo (rechinar los dientes cuando se duerme) provoca dolor de cuello y espalda. Está claro que con […]

  • Vidrio bioactivo para mejorar la calidad de los empastes  says:

    […] masticamos una media de 600.000 veces al año por lo que nuestras piezas dentarias sufren un desgaste asociado al uso más allá de los traumatismos o enfermedades propias como la caries o el bruxismo […]

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