¿Eres deportista? Deberías cuidar tu boca con esmero

El baloncesto es un deporte de alto riesgo para los dientes por los golpes

Una correcta higiene bucal y una ortodoncia a tiempo te ayudan a conseguir un rendimiento deportivo óptimo, tanto si te dedicas profesionalmente al deporte como si realizas alguna actividad física por ocio o salud.
La incidencia de la salud bucal (mejor dicho, de la falta de salud en la boca) en la vida cotidiana es muy importante. Caries, mal oclusiones, falta de piezas, etc pueden ocasionar dolor, malas digestiones y complejos que influyan en nuestra vida social. Extrapolada al deporte, esta circunstancia se multiplica por dos.
Los deportistas tienen los mismos problemas derivados de una mala salud bucal que las personas que no practican ejercicio físico regularmente, agudizadas por las especiales características de la actividad profesional o de ocio que realizan.

¿Qué relación hay entre una caries y el rendimiento deportivo?
Lejos de lo que pueda parecer, una infección en la boca (caries, gingivitis, etc) puede ocasionar un retraso en la recuperación de lesiones musculares. Las bacterias que viven en la boca, más de 500, pueden circular por el torrente sanguíneo y trasladar una infección a otra parte del cuerpo. Son conocidas los casos de futbolistas con microrroturas continuas y lenta recuperaciones, que tras el paso por el dentista y el tratamiento adecuado consiguen superar su lesión.
La falta de una correcta higiene bucal y la consecuente aparición de caries pueden además bajar el rendimiento deportivo. La fatiga muscular precoz puede ser ocasionada por el flujo de los llamados mediadores inflamatorios –postaglandinas e interleucinas- que producen las bacterias de la boca. Pérdida de tono muscular, fatiga e inflamación de las articulaciones pueden tener su origen en una caries o en una infección en la boca. Los problemas en la boca pueden ser causa de malos resultados deportivos, tanto por el riesgo de infección como por una alimentación deficitaria como consecuencia del dolor.
Los deportistas son, además de todo lo dicho, un colectivo propenso a sufrir caries si descuidan su higiene bucal. El alto consumo de hidratos de carbono, bebidas azucaradas y complementos energéticos aumentan el riesgo de sufrir caries.

¿Las contracturas que sufro se deben a una mala oclusión?No se sorprendan tanto. Una mala oclusión (es decir, que las mandíbulas no encajen correctamente) es la causa del 30% de los dolores musculares de cuello y espalda. Masticar de manera incorrecta por tener una mordida cruzada ocasiona esguinces y contracturas cervicales. Y en casos extremos afectan al equilibrio.
Como una razón más para pedir cita en el especialista y que descarte o corrija, si es necesario, nuestro problema de salud bucal.
La ausencia de piezas dentales tampoco ayuda. Si te faltan dientes, masticas peor y dejas más trabajo al estómago por lo que puede haber desventaja en la competición deportiva.

La clave está en la prevención
Los estudios de la Sociedad Española de Odontología Deportiva (SEOD) (Madrid, 2001) advierten de que tanto la configuración de la boca como los hábitos de higiene bucodental influyen directamente en el rendimiento deportivo, tanto de profesionales como de personas que practican deporte por salud y ocio. Dolores de cabeza, problemas musculares, cansancio, trastornos digestivos y en casos más extremos enfermedades cardíacas pueden tener su origen en una mala salud bucal. Por eso es imprescindible concienciar a entrenadores, preparadores físicos y deportistas, cualquiera que sea su nivel competitivo a prevenir.
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Una revisión al inicio de la temporada de entrenamiento, como parte del reconocimiento médico general al que se somete cualquier persona que practica deporte con seriedad, así como las que sean necesarias en caso de lesiones musculares o articulares de origen dudoso, son básicas.
La corrección de mal oclusiones o cualquier deficiencia en el correcto funcionamiento de la boca (mandíbulas, dientes, encías, paladar, etc) en edades tempranas facilitará la consecución de objetivos de rendimiento deportivo y evitarán lesiones o complicaciones futuras.

Estrés y traumatismos en el deporte

La práctica deportiva profesional, especialmente en la alta competición, acarrea consigo un alto nivel de estrés en los deportistas. El esfuerzo físico extremo y la presión a la que se ven sometidos para conseguir objetivos (victorias, clasificaciones, goles, etc) tienen un claro reflejo en su salud bucal. Un síntoma generalizado es el bruxismo (apretar los dientes) con el consecuente desgaste de las piezas y la tensión muscular que acarrea. La visita a un especialista a tiempo puede evitar lesiones cervicales y ayudar a descargar tensiones.
A la hora de hacer un esfuerzo apretamos los dientes, por lo que nuestras piezas pueden desgastarse y hasta romperse. Lo mismo ocurre con los golpes en la boca o la cara. En deportes de riesgo como baloncesto, fútbol, rugby o boxeo son habituales los traumatismos. El uso de una férula (protector) es la mejor prevención. Lo más recomendable es que sea una férula hecha a medida por el odontólogo, que permita descargar la tensión de la competición y evite, al mismo tiempo, las consecuencias de un mal golpe, como puede ser la pérdida de piezas.

Cristiano Ronaldo es imagen de un protector bucal para deportistas de elite

Cristiano Ronaldo es imagen de un protector bucal para deportistas de elite


Viene bien desmitificar los protectores patentados por marcas deportivas y lanzados al mercado como panacea del superhombre. Ni aumentan la fuerza ni la resistencia muscular, pero sí evitan lesiones ocasionadas por el estrés y la tensión acumulada. La mejor opción es visitar al ortodoncista para que haga una férula a medida con el molde de nuestra dentadura.

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